Los viajeros a bordo de un vuelo australiano se han llevado un buen susto. A los pocos minutos de aterrizar en el aeropuerto de Sídney un viajero dio una voz de alarma. Su móvil había dado un chispazo y de él salía humo. El smartphone tenía un leve resplandor rojo, que indicaba que se estaba quemando por dentro, enseguida las azafatas del vuelo regional extinguieron el humo y la luz lo antes posible.
Como se muestra en la fotografía proporcionada por la compañía aérea Regional Express el dispositivo es un iPhone, aunque caben dudas de si se trata de un iPhone 4 o del último modelo. En ella se muestra la cara trasera del iPhone con una quemadura en la parte derecha de la carcasa y diversas grietas en la tapa del móvil.
Si observamos bien la fotografía el inicio del chispazo se produjo exactamente donde se encuentra la batería de iones de litio así que probablemente la combustión espontánea se produjo por sobrecalentamiento de la batería. Algo que ya ha sucedido en otras ocasiones. En Francia, por ejemplo, en agosto de 2009, a un niño belga le explotaba el smartphone en las manos sin causarle heridas.
La compañía Rex ha tenido que dar parte de lo sucedido y han requisado el dispositivo móvil por el momento para analizarlo.
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